La guerra comercial de los Estados Unidos contra China ha ocasionado una drástica reducción en el número de turistas chinos que visitan territorio estadounidense, hecho que podría repercutir muy desfavorablemente en la industria del ocio local, de acuerdo con ForwardKeys.

El CEO y cofundador de dicha consultora especializada en estudios de turismo, Olivier Jager, indicó que “la guerra comercial del presidente Donald Trump contra el país asiático ha tenido un impacto significativo en el turismo chino hacia los EE. UU”. Si eso continúa hasta fines de año, aseveró, se estima que el costo para la economía estadounidense será de alrededor de 500 millones de dólares en 2018”.

Jager agregó que “el gasto chino en este sector equivale a la categoría más grande de exportaciones de servicios estadounidenses a China”. Sin embargo, remarcó, es incuestionable que el apetito chino por visitar a los EE.UU. está disminuyendo, y eso seguramente preocupará a la industria turística local.

A pesar de que las reservas hoteleras semanales realizadas por chinos en los EE. UU. aumentaron un 2% entre febrero y marzo pasados, datos suministrados por ForwardKeys indican que la cifra interanual cayó un 8,4% en agosto, cuando se anunciaron cambios en las rondas de aranceles.

La fuente informó que entre las causas del fenómeno estarían la caída en un 7,5% de la moneda china frente al dólar y las advertencias de Pekín acerca de los riesgos en términos de seguridad que podría acarrear el hecho de viajar a los Estados Unidos.

En comparación con igual fecha del año pasado, los viajes de chinos a la nación norteamericana han decrecido un 9,6%. Según ForwardKeys, esta desaceleración es más notoria en las reservas de viaje en grupo, es decir, en aquellas que incluyen a seis viajeros o más.

El propio informe reveló que las reservas FIT (concernientes a salidas individuales) están por debajo del 3.9%, mientras que los viajes de placer han resultado más perjudicados que los de negocios o los de carácter familiar.