La ciudad de Nueva York recibe en promedio 60 millones de turistas al año, lo que contrasta con una población de tan solo 8.4 millones de habitantes. Esos visitantes se concentran en la isla de Manhattan, donde su actividad coincide en: navegar a la Estatua de la Libertad; ver una obra en Broadway; visitar el Memorial del 9/11; caminar por Central Park; comprar y comer.
 
Toda esa multitud de turistas se ubica en un espacio pequeño pero con mucho movimiento cotidiano y recuerdos estresantes para sus residentes. Estas recomendaciones te pueden ayudar a tener la mejor experiencia de tu visita pasando como un habitante más de esa ciudad.
 
Nueva York tiene aceras muy estrechas y concurridas en las que es difícil rebasar a alguien, y las calles no son opción ya que siempre están muy transitadas de vehículos de todo tipo. Por lo que la primera recomendación es que en las aceras más saturadas te comportes como lo harías en una carretera: manténte a la derecha y pasa a la izquierda en una sola fila.
 
Si quieres recorrer la ciudad el programa CitiBike es una excelente idea para moverte, pero no intentes conducir una bicicleta en la acera, y obedece todas las reglas de tránsito. Es decir, circula por las calles, respeta los semáforos, y recuerda que los peatones siempre tienen el derecho de paso.
 
El Metro es una mejor manera de transportarte, y aunque no apreciarás los edificios y otros atractivos externos, puedes encontrar en el interior artistas callejeros y personajes extravagantes mientras te diriges a puntos seleccionados. Este transporte tiene algunas reglas entre sus habitantes que debes seguir.
 
Lleva preparada tu tarjeta de acceso y no obstruyas el paso en los torniquetes ya que te encuentras en una ciudad donde todos tienen prisa. Al ingresar al vagón no bloques las puertas, no hables por teléfono y usa audífonos si estás escuchando música. Y nunca te sientes en el suelo o en los escalones mientras esperas un tren, es de mal gusto.
 
Hay también otras reglas no escritas que debes seguir en una ciudad en constante movimiento como Nueva York, como pararte a la derecha al utilizar escaleras mecánicas y dejar libre de lado izquierdo para quien lleva prisa, y no te detengas cuando llegues a la parte superior. Y al pasar por una puerta giratoria que no se te ocurra detenerte al salir de ella.
 
Mantente siempre en movimiento, ya que generar atascos de tráfico es prácticamente ilegal entre los neoyorquinos. También hay muchas rejillas en el suelo, especialmente en Manhattan, pero están bien puestas, así que si llevas zapatos planos utilízalas para avanzar caminando sobre ellas, y deja las partes planas a quienes llevan tacones o perros pequeños. 
 
Utiliza un smartphone con un mapa móvil para saber dónde te encuentras y hacia dónde te diriges, lo que evitará que de pronto no sepas a quien preguntarle en el río de gente. Y no te distraigas con tu celular en las calles, aunque veas a muchos neoyorquinos que lo hacen, ni siquiera cuando cheques Google Maps mires fijamente tu teléfono.
Nueva York es una ciudad de compras, así que prepárate a comprar cuanto puedas. Solo ten en cuenta llevar siempre tus bolsas con tus productos por delante y no a los lados, ya que ocupas el doble de espacio en la acera.
 
Y aun cuando es divertido comprar, no desaproveches tu visita y recuerda que NYC también tiene museos, monumentos, famosos caminando por las calles, artistas de Metro y parques, sujetos extravagantes y raros, luces nocturnas, y mucho más que disfrutar. NN