La Administración Federal de Aviación considera que los pilotos no necesitan un nuevo entrenamiento en el simulador del avión Boeing 737 MAX, y podrían entrenarse en computadoras, en el hogar o en un aula, antes de que se reanuden los vuelos.

En reportes de prensa se difundió que la FAA anunció la posibilidad de que se requiera una capacitación más extensa basada en simulador para todos los pilotos del 737 MAX, pero en los meses posteriores al regreso al aire de las aeronaves.

Tal decisión ayudaría a simplificar el retorno del avión vinculado a dos accidentes fatales, el cual se mantiene desde marzo pasado en múltiples investigaciones, y ahorraría a las aerolíneas millones de dólares en costos.

No obstante, sería contrario a las demandas de varias docenas de familiares de las víctimas de los dos accidentes, quienes en una carta del 6 de agosto pidieron a la secretaria de transporte Elaine Chao que ordenara la capacitación en simulador antes de permitir que los aviones 737 MAX vuelvan al cielo.

La FAA no ha concluido sus revisiones de los cambios de software propuestos por Boeing en el avión, por lo que la decisión actual de regresar el avión a los cielos sin entrenamiento en simulador previo podría cambiar.

Además, algunos otros reguladores de aviación, como los de Canadá, han solicitado sesiones de simulador, no solo capacitación en informática, antes de permitir que MAX regrese al servicio.

En su defensa Boeing insistió en que desarrolló un cambio de software que reduce las posibilidades de un mal funcionamiento. La compañía espera presentar el paquete, incluida la nueva capacitación propuesta al avión 737, para su aprobación a fines de septiembre.

La decisión sobre esa capacitación tiene importantes implicaciones financieras para las aerolíneas. De acuerdo con cifras de especialistas, costaría un estimado de $35 millones de dólares si todos los pilotos en Estados Unidos tuvieran que tomar un entrenamiento adicional en el simulador antes de que el avión pueda volar y, además, existen pocos simuladores MAX disponibles.

Los gastos, sin embargo, son menores en comparación con los miles de millones de dólares que la conexión a tierra ya le ha costado a Boeing y a las aerolíneas de todo el mundo. La FAA insiste en que solo está considerando la seguridad del avión, no los costos.