Alojarte en una habitación de hotel, por viaje de negocios o placer, en ocasiones puede ser divertido o no importarte mucho porque sólo la utilizas para descansar, pero también puede ser una calamidad cuando no tienes el control como en tu casa. Estos son algunos secretos para hacer tu estadía más cómoda sin gastar de más:

Si al abrir tu maleta te encuentras con tu ropa arrugada, que es lo más seguro, en lugar de llevar contigo una plancha o tener que pedir una en el hotel existe un truco simple: utiliza la barra de la cortina del baño para colgar la ropa después de bañarte, ya que el vapor que proviene del agua ayudará a remover las arrugas.

En caso de que sientas demasiado calor en tu habitación no tienes porque aguantarte y pasar una estancia miserable, lo único que necesitas es una toalla y una ventana o salida de aire acondicionado. Humedece la toalla y colócala cerca de la abertura de ventana o del aire acondicionado, el agua se enfriará y bombeará aire frío a la habitación.

Si el sitio no es tan pacífico y silencioso como esperabas, un truco simple para bloquear parte del sonido y hasta oscurecer más la habitación es colocar una toalla de baño en el espacio entre la puerta y el piso. Esto servirá para frenar el sonido y eliminar cualquier distracción de luz o movimiento que provenga del exterior.

También puede ser que ya estando en tu habitación te dé hambre, no encuentres servicio a tu cuarto y no desees salir a comer fuera. Para esos casos existen muchos servicios externos que pueden pasar a buscar tu comida en los restaurantes más cercanos y llevártela hasta tu puerta, aún a hoteles, solo tienes que descargar la aplicación en tu smartphone.

Si viajas con niños que no les gusta dormir en una misma cama, una solución simple es convertir en dos áreas para dormir separadas la misma cama utilizando las almohadas, sábanas y cobijas para dividir el espacio. Y si de niños se trata, una forma práctica de darles de comer en una habitación de hotel es colocar la tabla de planchar, con una toalla encima, convirtiéndola en una mesa segura y limpia.