Después de elegir un destino, elegir una aerolínea para volar y elegir qué empacar, pensar en elegir el asiento que deseas en tu vuelo puede resultar abrumador. Por suerte la revista Reader’s Digest simplifica el proceso de selección del lugar a través de una sencilla guía que muestra los tres mejores tipos de asientos en el avión.

Una de las mejores apuestas, según R&D, es la muy solicitada fila de salida de emergencia, debido al espacio. Muchas aerolíneas cobran a los pasajeros por las filas de emergencia, pero la comodidad puede valer la pena, aunque debes estar preparado para ayudar en caso de una emergencia.

El único inconveniente sería que muchos asientos no se reclinan por completo para que las personas puedan acceder a la salida sin obstrucción alguna, y generalmente solo se inclina hacia atrás la última fila de asientos de esas salidas. Para verificar pregunta a la aerolínea o consulta Seatguru.com, el sitio web que puede brindarte detalles específicos de tu avión.

Reader’s Digest también sugiere como uno de los mejores asientos en el avión los que están sobre el ala. Esto es particularmente cierto si eres un viajero nervioso, porque por diseño esos asientos pueden proporcionar un viaje menos accidentado.

“El lugar más liso para sentarse es sobre las alas, más cercano a los centros de elevación y gravedad del avión”, explicó Patrick Smith en el sitio Ask the Pilot. Es por eso que los asientos sobre las alas tienden a sentir la menor cantidad de golpes en el camino y pueden ayudar a garantizar un viaje suave incluso cuando el aire es turbulento.

Si no puede obtener un asiento directamente sobre el ala, opta por uno un poco más adelante o quizás una fila o dos detrás que son lugares con una conducción más estable después del ala. Similar a un subibaja, la persona sentada en cada extremo del avión tendrá un viaje más accidentado que la persona sentada en medio.

También debes tener en cuenta cuando elijas un asiento en lo que planeas hacer en el avión una vez que estés a bordo. Si te sientes con sueño, o prefieres dejar que el vuelo transcurra mientras duermes, opta por el asiento junto a la ventana, el mejor lugar para una siesta, porque no te despertarán cada vez que tu vecino necesite ir al baño.

En ese sitio puedes apoyar tu cabeza contra el costado del avión y no sobre tu vecino, y si llevas tu propia almohada, es lo más cómodo posible en clase económica.