Las vacaciones terminaron, pero si por alguna razón tienes que salir de viaje en estos primeros meses del año, ya sea por razones de trabajo, emergencia o solo para disfrutar de un descanso pospuesto, asegúrate de tener la combinación correcta de efectivo y tarjetas de crédito para garantizar que todos sea fácil y sencillo.

Algunos consejos para asegurarte de que controlas tu dinero mientras exploras el mundo incluyen como primer paso que le informes con anticipación a tu banco sobre tus planes de viajar y las fechas, ya que no te gustaría encontrarte con la desagradable experiencia que rechacen tu tarjeta de crédito cuando intentes hacer una compra en el exterior.

También prevé el cambio de divisas en tu banco y no esperes hasta el aeropuerto, donde generalmente cobran una comisión. La mayoría de los bancos tendrán a mano una reserva de euros, libras esterlinas y dólares canadienses, pero si viaja a un lugar menos común, puedes solicitar la moneda requerida en tu institución bancaria al menos dos semanas antes de viajar.

En cuanto a la cantidad que necesitas, asegúrate de equilibrar la necesidad y el riesgo. No olvides que debes declarar cantidades superiores a $ 10,000 al ingresar a muchos países, incluidos Estados Unidos y la Unión Europea.

La regla general es llevar suficiente efectivo para cubrir tus gastos (taxis, comida, café de emergencia) durante las primeras 24 horas de tu viaje o hasta que puedas encontrar un cajero automático. Paga hoteles, alquileres de automóviles y compras más grandes con una tarjeta de crédito, pero ten efectivo a la mano para cosas más pequeñas en negocios locales.

Muchas naciones asiáticas y africanas, así como ciudades más pequeñas en todas partes de América del Sur y Europa aún no están vinculadas a la red global de cajeros automáticos y crédito, lo que hace que tu tarjeta de crédito sea una pieza de plástico inútil. Dependiendo de dónde viajas, lo más probable es que desees tener suficiente efectivo, el cual puedas guardar y racionar utilizando la caja fuerte de tu hotel.

En ciudades que lo permitan usa tu tarjeta de cajero automático para extraer la moneda local a un tipo de cambio establecido por los bancos. Pueden cobrar una tarifa de cajero automático, pero generalmente es mucho menor que la tarifa cobrada por un cambio de divisas. Minimiza el cargo sacando una cantidad razonable, y asegúrate que sea un cajero asociado con un banco.

Cuando utilices tu tarjeta de crédito elige pagar en la moneda local, ya que las tasas de tu banco casi siempre serán mejores que las tasas del minorista. Además, si tu compra se realiza fuera de Estados Unidos tu banco la considerará una “transacción extranjera” con las tarifas asociadas, incluso si eliges pagar en dólares estadounidenses.

Siempre es una buena idea llevar una tarjeta de crédito o débito adicional y guardarla por separado de tu tarjeta principal, como en su estuche de cosméticos, en lugar de tu billetera o en la caja fuerte del hotel. Si sucede lo peor y pierdes tu tarjeta debido a distracción o robo, tendrás un respaldo mientras haces el reporte, y asegúrate de llevar el número de teléfono internacional para hacer la cancelación.

También considera el uso de los cheques de viajero, y si quieres una versión más moderna de la seguridad de los cheques de viajero, considera una tarjeta de viaje prepaga, que funciona como una tarjeta de crédito para retiros y compras de efectivo, pero puede reemplazarse rápidamente en caso de pérdida o robo, generalmente dentro de 24 horas

Finalmente, si requieres obtener un efectivo rápido enviado desde casa, la mejor manera puede ser pedirle a un buen amigo o familiar que te envíe dinero utilizando empresas como Western Union y Moneygram para una transferencia, ambas tienen oficinas y agentes en muchos sitios del mundo, aunque a un costo, por lo que sólo se recomiendan en emergencias. NN