La empresa United Airlines solicitó un préstamo del gobierno federal hasta por $ 4.5 mil millones de dólares, debido a una pérdida que registra, estimada en $2.1 mil millones para el primer trimestre, como consecuencia de la pandemia de coronavirus que casi detiene los viajes de pasajeros, anunció la empresa con sede en Chicago.

United es la primera aerolínea del país que publica detalles preliminares de sus resultados financieros para el primer trimestre, y pide apoyo adicional al paquete de ayuda federal en el que ya está contemplada junto con otras aerolíneas.

Los ingresos de United cayeron un 17% durante el primer trimestre de 2020, principalmente en marzo cuando redujo drásticamente la demanda de vuelos debido tanto a la pandemia como a los esfuerzos para detener sus consecuencias, incluidos los pedidos de quedarse en casa.

La compañía dijo que transportó a menos de 200,000 personas durante las dos primeras semanas de abril, un 97% menos que en el mismo período del año pasado, y redujo aproximadamente el 90% de su capacidad de vuelo para mayo.

United ya espera recibir aproximadamente $ 5 mil millones en asistencia financiera del gobierno federal, fondos que están destinados a ayudar a la aerolínea a seguir pagando a los empleados y la obligan a evitar despidos involuntarios y recortes de tasas de pago hasta el 30 de septiembre. Varias aerolíneas están incluidas con apoyo y acuerdos similares.

Ambos préstamos serían parte del paquete federal de alivio ante el brote de coronavirus por $ 2.2 billones. Si United toma prestado todo o una parte de esa cantidad entre ahora y septiembre, le daría al gobierno federal garantías que le otorgarían la opción de comprar acciones de la compañía hasta por $14.2 millones.

No obstante, los ejecutivos de United ya advirtieron que podrían producirse despidos, pero dijeron que la financiación le permitió a la aerolínea evitar licencias inmediatas y le proporciona tiempo para confirmar si la demanda de vuelos comenzará a recuperarse en otoño.

Mientras tanto, la compañía ha pedido a los empleados acepten voluntariamente una licencia no remunerada y planea ofrecer más programas de separación voluntaria durante las próximas semanas.