Boeing redujo su producción, retrasó el lanzamiento de su avión más nuevo, recortó su personal, y confirmó la desaparición de su icónico avión 747, debido a una pérdida trimestral mayor a la esperada como consecuencia de la pandemia de coronavirus, informó la compañía.

El fabricante, con sede en Chicago, indicó que en el segundo trimestre del 2020 registró pérdidas por $2,400 millones de dólares, por lo que sigue despidiendo personal y enfrenta la difícil situación de su nave estrella, el 737 MAX, retirada del aire desde marzo del año pasado, así como la caída de la demanda de aviones comerciales por la pandemia.

También confirmó que dejará de producir en dos años el 747, “el icónico Jumbo con joroba que democratizó los viajes aéreos mundiales en la década de los 70s”, reducirá la producción del avión 787 Dreamliner de 14 a 6, y la de los aviones 777 y 777X a dos aviones de cada uno por mes, en 2021.

No obstante, la empresa aseguró que continúa haciendo pagos a su cadena de suministros y trabaja con las aerolíneas el proceso de recuperación de la pandemia, el cual podría llevar hasta tres años. Dijo que la desaceleración puede significar recortes de empleos más profundos además de los casi 16,000 despidos, alrededor del 10% de su fuerza laboral, que ya tiene planeados.

Pese a la caída de las ventas de aviones comerciales, Boeing mantiene cierta estabilidad a corto plazo debido a otras áreas de negocio, como son los servicios gubernamentales, defensa y programas espaciales. No obstante, reconoció que antes de la pandemia ya estaba en problemas debido a su avión en investigación por dos accidentes mortales, el 737 MAX, situación que le costó $ 20 mil millones.